Un año sabático que se convirtió en un movimiento.
Robert e Irina Cobbs fundaron Tech My School en 2021, luego de veinte años trabajando en escuelas de cuatro continentes y de todos los niveles económicos. Lo que empezó como un primer año sabático en Puerto Rico se convirtió en algo más grande.
Lo que encontraron en la isla fue una crisis a plena vista: en el examen internacional PISA, los estudiantes de Puerto Rico obtuvieron 378 en matemáticas frente a los 470 de Estados Unidos continental — una brecha de 92 puntos, por debajo de México y de todos los países en la comparación de la OCDE. Son niños estadounidenses recibiendo la educación más débil de América. Como la educación es la base sobre la que se construye toda industria, esa brecha no se queda en el salón — moldea los hospitales, los negocios y el futuro de la isla.
Vieron que las escuelas puertorriqueñas estaban muy rezagadas frente a las prácticas educativas del siglo XXI — no por falta de talento ni de voluntad, sino de presupuesto. En vez de solo donar recursos, construyeron un sistema de apoyo estructurado: planes estratégicos completos, personal capacitado y estudiantes que adquieren destrezas del siglo XXI alineadas a estándares.
A diferencia de las compañías típicas de EdTech, Tech My School es una verdadera organización sin fines de lucro. Los donativos y el apoyo de nuestros aliados sostienen las operaciones, y todos los ingresos se dirigen a servir escuelas de bajos recursos sin costo — más de $1 millón en bienes y servicios donados hasta ahora.
Nuestra mascota, la cotorra puertorriqueña, simboliza inteligencia, esperanza y nuestro compromiso con la isla. 🦜



